Tempus irreparabile est

El reloj se ha detenido. El tiempo no perdona.
Muerto yo, la vida seguirá. Mi memoria se habrá desvanecido en el mármol cubierto de ortigas, en la avenida de cipreses donde todos somos iguales ante Dios...
Siempre que finaliza un año, miro hacia atrás y me cubro de recuerdos. Unos recuerdos que parecían olvidados, pero que salen de mi oscuro y polvoriento desván y me susurran palabras venideras. Esta vez quizá las escuche...

Comments

Cherry said…
..............escuchalas
Cherry said…
Grasias por postear en el blog, q ilusión !! :-)
Martina said…
Escuchalas... pero no dependas de aquellos susurros... ni que impidan algo en tu futuro...