El Laberinto de la Quimera

Saturday, December 13, 2008

¡Me marcho!

En realidad solo voy a cambiar el alojamiento de este blog. Esta vez quiero cuidarlo mejor y prefiero hacerlo empezando desde cero en otro lugar.

Gracias a todos los escasos pero selectos visitantes que habéis aguantado mis letras. Espero que volvamos a encontrarnos de nuevo.

http://laberintoquimera.wordpress.com/

Wednesday, July 04, 2007

When You Are Old

When you are old and grey and full of sleep,
And nodding by the fire, take down this book,
And slowly read, and dream of the soft look
Your eyes had once, and of their shadows deep;

How many loved your moments of glad grace,
And loved your beauty with love false or true,
But one man loved the pilgrim Soul in you,
And loved the sorrows of your changing face;

And bending down beside the glowing bars,
Murmur, a little sadly, how Love fled
And paced upon the mountains overhead
And hid his face amid a crowd of stars.

William Butler Yeats

Cuando seas vieja y gris y soñolienta,
y cabeceando ante el fuego, toma este libro,
y léelo despacio, y sueña con la suave mirada
que tus ojos una vez tuvieron, y de sus profundas sombras;

Cuántos amaron tus momentos de alegre grace,
y amaron tu belleza con amor verdadero o falso,
pero un hombre amó tu alma peregrina
y amó las penas de tu gesto tornadizo;

E inclinada ante las barras encendidas,
Murmura, un poco triste, cómo el Amor huyó
y pasó elevado sobre las montañas
y escondió su rostro entre una muchedumbre de estrellas.

Sondeando la estantería de mi habitación, agolpada de libros, tropecé con un viejo ejemplar de William Butler Yeats. Pronto encontré fragmentos de mi vida escondidos en sus versos. He traducido como mejor he podido el poema, así que no me lo tengáis muy en cuenta.

Sunday, June 04, 2006

Recordando a Samsa


Las sombras se proyectaban en la pared de la habitación haciendo señas jocosas a la banalidad. Bajo la luz de la vieja lámpara de aceite reposaba con ociosidad, sobre el papel, la pluma que antaño contó tantas historias. Yacía exánime y casi seco, junto a ella, el tintero que desde hacía tiempo no usaba.

Cuatro angostas paredes encerraban en penumbra y soledad su alma. El tiempo permanecía estancado como el agua de un charco. A través del vidrio empañado de la ventana se contemplaba cómo la vida seguía su curso, en su pantomima de febril actividad. Estaba sentado, junto a una desbaratada mesa, con la mirada fija en un punto vacío. Sus manos temblaban de impotencia como las extremidades de un insecto nervioso. Sus labios seguían enjugados del veneno de un beso maldito…

Por fin me animo a escribir después de tanto tiempo. Los momentos de desasosiego que estoy atravesando han cortado mis alas y han ocultado bajo una oscura cortina mi inspiración. Dejé tiempo atrás aquel Máximo de Montemar que vivía en mí. Aquel que me dictaba aquellas palabras cuando participaba en algún certamen literario y me hacía llenar páginas de mi cuaderno, ahora abandonado.

Thursday, March 09, 2006

El viejo poeta

A ti mujer joven y bella
al dulzor de tu boca grana,
frescor de fresas
y savia amarga.

A tu cuerpo,
a tu enardecido beso;
a tu mirada, foco de grandeza
que alumbra el arco iris,
en horizonte de poetas.

A tu suspiro,
a tu sonrisa.

A la flor de tu espíritu,
a la luna que vela tu sueño,
y contagia a tu tez el encanto
de la noche con manto abrileño,
cuando las aves callan su canto
y el rumor del río, rompe el silencio.

Nadie

Estos versos los encontré en la estación de Ópera. Un anciano de mirada triste entró en el vagón repartiendo las fotocopias donde estaba escrita su vida, a cambio de la voluntad de sus hermanos. Aquí le rindo homenaje, en mi modesta bitácora carente de visitas, esperando a que alguien abra su corazón y, al recitar sus versos, sienta piedad del poeta.

Wednesday, December 21, 2005

Tempus irreparabile est

El reloj se ha detenido. El tiempo no perdona.
Muerto yo, la vida seguirá. Mi memoria se habrá desvanecido en el mármol cubierto de ortigas, en la avenida de cipreses donde todos somos iguales ante Dios...
Siempre que finaliza un año, miro hacia atrás y me cubro de recuerdos. Unos recuerdos que parecían olvidados, pero que salen de mi oscuro y polvoriento desván y me susurran palabras venideras. Esta vez quizá las escuche...

Friday, October 14, 2005

Miguel Ángel Díaz


Esta tarde, mientras navegaba en Internet hacia ninguna parte, me tropezé con una curiosa página: cicloviajeros. Aparentemente es una web normal, pero lo especial reside en que es la web de un antiguo profesor mío de matemáticas: Miguel Ángel Díaz. Este hombre ha viajado por todo el mundo en bicicleta y ha pasado a tinta sus vivencias.
Miguel es un ejemplo de hombre aventurero, de loco (en buen sentido), de héroe. Mientras nos pudrimos en la monotonía, él recorre el mundo en busca de la esencia de la vida, y en cada rincón encuentra una pieza nueva de un puzzle que cada vez se hace más grande.
"Cuando te aburras de dividir polinomios, podrás viajar por todo el mundo"
Esa fue su extraña dedicatoria que me hizo de su libro, De la Alcarria al Himalaya. De haber sido así, ya habría dado varias vueltas al mundo. Recientemente ha publicado otra obra con sus viajes por América, pero que no he podido adquirir.
Qué ganas tendría yo de coger una bicicleta y marcharme lejos de aquí, con todos los problemas viento atrás, pero me encadenan fuertemente, y es una cadena que no consigo romper con mi fuerza.
Podría escribir mil páginas sobre él, pero es mejor que lo conozcáis vosotros mismos, entrad en su página y leed sus obras, tan amenas como él mismo, y así de paso, le echáis una mano, que nunca viene mal.

Wednesday, October 12, 2005

Nihil

Una mano más fría que la nieve le reincorporó de nuevo a la decrepitud. Sin mediar palabra lo acompañó hasta su casa.
Lo condujo directamente hacia la cama, recia en apariencia, pero que en su estado parecía navegar en una ligera embarcación en un océano agitado. Respiraba aparatosamente, mientras el hombre abría un pequeño mueble de la habitación y se servía un poco de whiskey. Dio un breve sorbo, saboreando lentamente el licor. Se acercó hacia el cuerpo moribundo, y le susurró:
-Ya no quedan más granos de arena en tu reloj. Lo siento, me he quedado sin tinta.
-Tinta negra, ¿verdad?.
-Siempre he hablado de tí con esa tinta. En eso somos hermanos, hijo mío. He enjendrado un espectro de mi espejo, pero ya no hay tiempo, he de matarte. No te puedo dar más páginas.
-Sólo soy un puñado de líneas, pero mi fantasma siempre vaga contigo.
-No tengo más remedio, no encuentro nuestro lugar en el mundo, acaso sea el mismo. Mi existencia es la tuya, la mía no sé a quién pertenece.
-La pirámide de la creación quizá no tiene cima.
-Sobre nuestras cabezas hay un cetro, efímero en apariencia, pero que se transmuta de generación en generación. Mueve con sus cuerdas a la sociedad, alimentándola de demagogia y agravando su parálisis.
-Todo intento es vano.
-La solución llega ahora mismo para tí, yo tendré que esperar.
Finalmente dio un largo sorbo hasta dejar seco el vaso, alzó la mano para despedirse de él y cerró la puerta.

Este texto borroso formará parte de una obra de mayores dimensiones. Las palabras son el testimonio de mi alma, y mis personajes son, como antes he dicho, mis propios reflejos en un espejo deformado. Allí se encuentra la realidad, o al menos, una de ellas.

Friday, July 29, 2005

Votos a la deriva

Puede que mañana lea estas mismas líneas, quizá pasado mañana, dentro de cuatro días, un año...; y cada vez que dirija mis ojos a esta hoja de papel, verlo de una manera distinta, propiciada por el paso del tiempo y la mutabilidad de la mente. Aunque poco tiene de importancia ahora. Cuando todo esto que estoy escribiendo lo vuelva a revisar, sabré que no puedo objetar nada contra él, ni refutar prácticamente sobre su forma. No correrá por mis venas la misma sangre creadora.
Entre multitud y sombras grotescas, animalizadas y abichadas tanto como en cualquier ilusión esperpéntica de Mala Estrella, vivo en soledad rodeado de mentes dispares, almas corruptas y autómatas de sus absorciones de persona y ser.
Votos de confianza depositados en una urna perforada por su base, han sido conducidos al tremebundo olvido y al naufragio en el mar de las almas. Votos desperdiciados por la fe y malgastados por la paciencia y la templanza, votos arrebatados de la ilusión y el apego por lo querido.

¡Qué ceguera produce la confusión de la ilusión!
¡Qué triste es despertar en lo real!
¡Qué duro es el golpe de la verdad!

Tuesday, July 26, 2005

Nuestra "otra" vida

Esa vida oculta que todos tenemos,
esas vivencias que nunca sabremos,
esas escondidas vidas que en la tumba
de la noche habitan.

Allí, con los ojos cerrados,
aprendimos que en la oscuridad
hay luz, invisible e imperceptible.

Tocamos algo que jamás alcanzaríamos
con nuestros engañosos sentidos...
por eso existimos.

Estoy agonizando. La noche hace tiempo que tiñó de oscuro el cielo. Mi carnoso envoltorio ha estado expuesto a un largo e intenso día...
Ahora comienza lo bueno. Como un cadáver, exánime mi cuerpo yacerá en la cama, abatido por la realidad.
El poder de mi mente creará de forma inconsciente otra vida, un mundo paralelo, en el que yo, sin saberlo, seré mi propio Dios...

Saturday, July 23, 2005

Vida



Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.


Grito "¡Todo!", y el eco dice "¡Nada!".
Grito "¡Nada!", y el eco dice "¡Todo!".
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.

No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada).

Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.

José Hierro

No podría haber elegido mi gran amigo Pepe mejor nombre para este soneto...
Así es nuestra vida. Damos todo por perseguir nuestras ilusiones, nuestro aliento se mezcla con el aire formando un inmenso torbellino y ¿cual es el resultado de todo esfuerzo?: Nada.

Así es el ser humano, así somos los poetas. La vida suele ser triste si observamos lo que nos rodea, por eso nos encerramos en la soledad, arropados por su silencio; por eso bajo la débil luz de una lámpara intentamos prolongar nuestra vida más allá de la muerte, para permanecer en la memoria de poetas venideros, para que nuestro canto nunca se apague...

Aquí está el primer post de un atormentado que en las letras encuentra su evasión de lo mundanal. Hasta pronto.